• Por Malena Higashi y Agustina Stegmayer

LA RUTA DEL CONVITE

Salimos a cenar afuera. La noche de Villa Crespo invita a romper el cascarón para adentrarse en callecitas del barrio que al caer el día se vuelven calmas y silenciosas, ideales para la charla con una copa de por medio antes del convite. A media luz, el calorcito de los hornos y los aromas que salen de las cocinas de algunos restaurantes del barrio se hacen desear. Al entrar, encontramos cartas planeadas con esmero por chefs con talento y sensibilidad; propuestas que se destacan por su cocina con sabores que llegan desde los más variados puntos del mapa, clásicos de la cocina porteña con toques personales, opciones vegetarianas, tapeos y más.

Italia tiene su pequeña esquina en Villa Crespo. Se trata de LA TENDA, un restaurante y café cálido y descontracturado que abrió hace un año de la mano de Ileana y Fabián, argentina ella, italiano él, unidos por el amor y la gastronomía. Poco a poco el barrio los va conociendo y ante la buena respuesta recientemente se animaron a abrir viernes y sábado por la noche con una propuesta de cenas muy interesante: un paseo de sabores y sensaciones por las diferentes regiones de la península itálica. El “Menu d’ maio” ($350) sin dudas te hará sentir en Italia al menos por un ratito. Te da la bienvenida con un aperitivo para seguir con una picada o bruschetta como antipasto, un principal que puede ser carne, lasagna o risotto alla pera, y de postre tiramisú o torta di ricotta e pera. Apto para tutta la famiglia porque también hay menú infantil.

Thames 796. Viernes y sábados de 21 a 00hs.

Como resuena en su nombre, FRANCHUTE nos trajo Francia al barrio, o al rioba. Con todo lo sofisticado de la cocina francesa, es un lugar amigable y nada snob para ir a probar exquisiteces típicas de dicha cocina. Atendida por sus dueños, se especializan en crêpes salados como La Borgoña ($125), de carne al vino y bouquet de verdes o el interesante La Pastrami ($125) de pastrami casero, pepinos y mostaza, La verde ($90), de ricotta y espinaca o la Patagónica ($130) de salmón, rúcula y crema ácida al eneldo, entre otras opciones. Uno puede seguir la preparación a la vista de su crêpe con un cocktail en la mano o con alguna entrada como paté de hígado con su pan brioche o la bruschetta con carne y pesto rojo. Para una cena más informal, el sandwich de carbonade ($115) viene en pan casero con carne cocinada en cerveza, cebolla morada, rúcula, mostaza dijon y papas rústicas. Recomendamos mantener el apetito hasta el final, ya que como buen restaurante francés, la pastelería es palabra mayor y los postres pura tentación: se puede optar por los crêpes dulces, o por los riquísimos eclair de chocolate y paris brest (hechos de pate a choux rellenos con pastelera de chocolate o con almendras) o el finísimo poire belle Héléne, un postre de pera con chocolate caliente y crema.

Malabia 310. Martes a sábados hasta las 00hs.

Hace tiempo que insistimos con esto: MALVÓN está buenísimo para ir a cenar. Claro, se hizo la fama con sus geniales meriendas y brunch, por eso muchos desconocen este costado gourmet que tanto tiene para ofrecer. Por la noche en la casona de Serrano se aquieta el barullo y se despliega una carta de lujo comandada por el chef Francisco Olocco que equilibra el lado más clásico del restaurante —en platos sustanciosos bien estilo americano, con ribs de cerdo ($210) y ojo de bife con papa Hasselback ($210) o salmón con verduras teriyaki ($220)— con otra forma de comer más desestructurada, con los picoteos (desde $85) y los nachos ($175 para compartir), que van bien para acompañar los cocktails. Los postres son riquísimos, para redondear la cena o para pasar directamente después de comer si te agarraron ganas de algo dulce.

Serrano 789. Para cenar, martes a sábados de 20.30 a 00hs. PROMO AVC -20% hasta fin de mayo (en cena en efectivo).

SALGADO sería algo así como el embajador de las pastas caseras en Villa Crespo. De noche, la antigua casa de pastas devenida restaurante es una de las favoritas, por lo que siempre conviene reservar para asegurarse un lugar porque suele llenarse. La esquina de Aráoz y Velasco se hizo la fama merecidamente y nunca se durmió sobre los laureles. Ahora, con el cambio de temporada renovaron la carta que incluye platos nuevos, como unos inmejorables ravioles de ricotta y lima saltados con rúcula, tomates cherry y ajo ($135), o los ravioles de carré de cerdo e higos con crema de ciboulette ($150). Estos conviven con clásicos de Salgado como los ravioles de ternera con tuco ($155) o de batata y almendras a los cuatro quesos ($130) y los canelones de pollo, miel y zucchini ($150). Fuera de las pastas, una opción muy festejada es la milanesa napolitana con papas fritas ($165), igual que el revuelto Salgado (champignones, panceta, pastrón casero, papas doradas). Además de la buena comida, Salgado se destaca por sus camareros siempre atentos y cordiales.

Velasco 401. Lunes a sábados hasta las 00hs.

El autoproclamado deli de Nueva York, EL CHIRI DE VILLA CRESPO se instaló hace un año y medio en el barrio. Fiel a su tradición, sus platos fuertes son el pastrón (herencia de la Bobe Dorita) y el bagel de salmón (según la carta, el preferido de Woody Allen), pero la carta se abre hacia otros mundos ofreciendo también barbecue pork, wraps, tapeo de brusquetas, sandwiches y ensaladas. Las grandes sorpresas están por fuera de la carta, platos especiales que se ofrecen cada semana, entre ellos los langostinos Shuan-Pei (fideos salteados vegetales, spaghettis y salsa thai), la sopa crema de calabaza y jengibre acompañada de bruschetta de muzzarella, pollo y champignones, y las hamburguesas caseras con queso, bacon y champignones en pan de bagel casero. Los postres son otro fuerte de la casa. La incorporación más reciente es el budín de pan de medialunas con helado de vainilla, una creación deliciosa llamada El capricho de Iván, en honor al cocinero del Chiri que lo creó.

Velasco 806. Por la noche, viernes y sábados hasta 23.30hs.

La cocina porteña tiene múltiples variantes. En la esquina de Velasco y Acevedo encontramos ALMACÉN PURISTA que ofrece cocina vegetariana y vegana casera, con recetas de tradición italiana y española. La cena puede empezar con una picada para compartir (Focaccia Purista o vegana) y seguir con alguna de las pastas, pizzas, risottos o hamburguesas vegetarianas caseras. Para los días que se vienen fríos, hay sugerencias fuera de la carta que incluyen guisos y sopas muy ricos.

Velasco 701. Lun a sáb de 9 a 00hs. PROMO AVC -10%

Siempre hablamos de la barra de 878 porque es una de las mejores de la ciudad, pero hoy queremos hablar de su cocina. Claro que una cosa va de la mano de la otra, por eso un gran plan es aprovechar el happy hour (lun a vie de 19 a 21hs) y, aperitivo en mano (un Negroni, un Campari Julep), bajo la apreciada iluminación tenue y al son de la buena música, elegir varios “platos chicos” para probar un poco de todo. Si la cena es para dos —y atentos que el 8 es ideal para las citas— con 4 platitos cenás bien. Recomendadísima la berenjena asada con burrata, tomate y albahaca ($95) y la provoleta de cabra, dulce de tomates de La Plata y rúcula ($100). También salen imponentes langostinos enteros grillados con lima y cilantro ($150), chips de pescado “en su tinta” ($115), en un pan negro como la noche, y el Vitel Toné de la casa ($95). Las tapas permiten probar una variedad de sabores y mixturas muy interesantes que además van muy bien con los cocktails. Dicen que la diferencia está en los detalles. Aquí es la botella de agua que te sirven ni bien te sentás. Quien quiera puede aprovechar la promo en happy hour de cocktail + tapa ($120) y seguir con un “plato grande” (desde $170): se puede elegir entre hamburguesa de cordero, ojo de bife, salmón blanco con risotto de langostinos o malfatti de espinaca y ricota. Para el postre, zapallo en almibar con queso brie. No hay mejor textura que la del zapallo en un suave almibar para que los sabores de la abuela se hagan presentes. Sin dudas el 8 puede con todo, la mejor barra, una atención de lujo y una excelente cocina.

Thames 878. Lun a jue de 20 a 1. Vie y sáb hasta las 3am.

LA ESPERANZA DE LOS ASCURRA también invita a ir de tapas; y tapa va, tapa viene, ya cenaste. “El mundial de tapas” sale de 18.30 a 21hs y consiste en unas tapas o montaditos más una caña ($65). Salen de salmón o mejillones con criolla, acelga gratinada, panceta y huevo, papas y morcilla con cebolla caramelizada. Para los días fríos hay pastel de papas y siguen los favoritos de siempre: la burrata y la tortilla. Los martes para las mesas de chicas hay 15% de descuento y los miércoles las de hombres tienen de regalo Cinzano rosso con soda y una provoleta ahumada. Ideal para juntarse con amigos y también para hacer nuevos.

Aguirre 526. Martes a sábados de 18.30 a 00hs.

A mediados de noviembre se abrieron las puertas de esta casona de los años 40 en la zona de los outlets. Una mesa de dulces a la entrada del salón anticipa que en BATTUTA VELOCE el fuerte no son sólo los platos para cenar u almorzar, sino también las opciones de desayuno y merienda. La barra bien provista y la carta de vinos acompañan muy bien el menú variado. Según Juan, su dueño, se trata del clásico café-bar porteño, pero modernizado. “Nos readaptamos a lo que el público busca en estos tiempos, es un consumidor más sofisticado, con mayor información, donde opina, debate y se enriquece”. En Battuta se destacan platos como la bondiola braseada en salsa stout con puré de batatas y cardamomo, el risotto de quinoa con calabaza, hongos y cebolla caramelizada, y el clásico de la casa, que son las tablas en tres versiones: Ibérica, Oriente y la Ital-Fran. Vale la pena probar las rabas marinadas en stout acompañadas con cerveza artesanal. Hay 2x1 en tragos de 18 a 21hs. ¿Un recomendado? El Garibaldi (Campari con naranja).

Loyola 788. De martes a domingo.

MIL SEISCIENTOS es un auténtica cantina de barrio, un salón amplio con mesas de madera en una zona residencial alejada del ruido y del circuito comercial. Ahí viernes y sábados por la noche se prepara comida rica y casera. Sirven platos tradicionales y otras opciones más sofisticadas muy tentadoras: sale bife pampa, bife campestre, trucha a la crema de limón, lasagna, mil hojas de lomo, risottos y carnes salseadas. También lo recomendamos para ir con grupos grandes, celebrar cumpleaños o eventos ya que hay espacio para muchos. En Mil Seiscientos la casa es grande y el corazón también.

Rojas 1600. Vie y sáb por la noche.

EL BUEN SABOR, conocido en el barrio como “el africano”, Este pequeño restaurante con mesas a la calle es un punto obligado de la ruta. La carta se abre con una serie de curiosidades. Entre ellas, que en Camerún existen más de 260 platos. En El buen sabor se pueden probar algunos, por ejemplo el muy típico Directeur General que lleva ese nombre porque es lujoso y lo consumen los ejecutivos de empresas. DG lleva pollo cubeteado con plátano frito y una salsa bien condimentada. Cerdo, carne y pescado son la base de los platos y pueden ir acompañados con salsa de maní, mandioca o plátano frito. Al chef estrella, Maxime Tankouo, se lo ve siempre atareado en la cocina mientras su esposa Paula atiende con una sonrisa. El africano es uno de esos restaurantes que por ofrecer como opción platos vegetarianos, comidas sin sal y también aptos para celíacos, parece estar atento a todas las necesidades de los comensales.

Camargo 296. Martes a sábado de 20.30 a 2am.

De la pequeña cocina de MELÃO, a la vista de todos los comensales, salen platos sabrosos e inesperados. Ni bien entrás el chef, Sergio Ibarra Garibay, oriundo de México, te saluda con una sonrisa que te da la bienvenida a este pequeño restaurante que es una joyita del barrio. Es difícil clasificar el menú, pues hay platos de todos lados. De Jamaica está el “Callaloo”, un curry de mariscos, leche de coco, curry rojo y espinaca, servido con arroz, frijoles y plátano frito; de México “Mole verde de Tacuba”, una salsa verde de espinacas ahumada con especias y cilantro. Viene con arroz mexicano, frijolitos y tortillas de maíz. Las entradas para picar, son mayoritariamente de América Latina, delicias para compartir. El ambiente es muy chico, sólo hay unas pocas mesas, y por eso se recomienda reservar antes. Lo bueno es que el lugar es muy acogedor y son los mismos cocineros los que te acercan el plato a la mesa, sin intermediarios. Castillo 52. mié a sáb de 18:30 a 23:45hs

La historia bien resumida es así: Alejandro vivió unos años en Isla Margarita (Venezuela) y este proyecto surge por la saudade de sabores de allá. Junto a su esposa Florencia abrió hace cinco años AREPERA, un restaurante colorido y acogedor. Con ese nombre más vale que el plato fuerte es la arepa. Las más famosas son la “Pabellón”, con carne deshilachada, caraotas, plátano frito y queso y “La reina pepiada”, que lleva palta, pollo y mayonesa. La de langostinos y palta es una delicia y también es muy pedida la de pernil de cerdo. Como opción vegetariana está la arepa “Del gato”, con queso blanco fresco, palta y plátano maduro frito. También hay cachapas, una especie de omelette o tortilla de choclo amarillo dulce, que se rellena con queso y se puede combinar con carne, pollo o cerdo. Para acompañar, los patacones rellenos van como piña. Y no dejen de probar el Papelón, una bebida hecha a base de azúcar que se obtiene del jugo de caña de azúcar madura. La Arepera también ofrece opciones deliciosas para celíacos. Estado de Israel 4316. Martes a domingo desde las 20hs.

I LATINA es uno de los restaurantes más top del barrio! Creado por Santiago, Camilo y Laura Macías, tres hermanos colombianos, proponen dentro de la cocina caribeña un menú degustación de 7 pasos que cambia con cada estación. El ambiente es colorido y alegre en una casona del barrio que fue reciclada. Algunos platos son las arepitas de maíz anisadas con hogao, pato confitado al tamarindo con ensalada de quinoa, langostinos caramelizados con piña picante e hinojo y el ceviche Barú con pesca de temporada. No es barato pero vale lo que cuesta.

Murillo 725. Martes a sábado de 20 a 00hs

Danilo Ferraz creó 1893 allá por los años noventa y desde entonces su pizza a la parrilla es reconocida dentro y fuera del barrio. Viene en combinaciones clásicos y otras originales a las que hay que animarse (Danilo siempre está probando nuevas variantes) porque sin dudas la experiencia será grata. Si la idea es comer una pizza especial, éste es el lugar.

Av. Scalabrini Ortiz 701. Martes a domingo de 20 a 1am

Para una pizza finita, estilo napolitana, recomendamos la margarita de IL MIGLIORE. Crocante y con albahaca fresca, agregado que no es tan fácil de conseguir en las pizzerías de barrio (que vale aclarar que también nos encantan). En esta pizzería con onda merendero americano también se pueden cenar ricas hamburguesas caseras con papas fritas, pastas y ensaladas.

Camargo esq. Acevedo. De 8 a 1am

SARKIS es el sumun de la cocina árabe. El que no haya ido aún tiene una cuenta pendiente. Por la noche, la esquina de Jufré y Thames se puebla de gente esperando para entrar porque no se toman reservas. Sin embargo, con paciencia, una vez adentro, los mozos te atenderán como si fueras el único cliente, tranquilos y de buen humor, no escatimarán recomendaciones y lo que sea que pidas será fresco, rico e inolvidable.

Thames esq. Jufré. De 12 a 15 y de 20 a 1am